viernes, 24 de abril de 2015

“LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA EN MÉXICO”

La orientación educativa en nuestro país comienza después de la revolución mexicana, en 1912 cuando surgen las primeras actividades de orientación educativa, y es hasta 1921 que se crea la secretaría de educación pública y se adapta un programa basado en encuestas para definir la educación que será impartida en México. Esto nos muestra que hay un gran recorrido detrás de la educación como se percibe en el México actual, y que no fue nada sencilla la formación del programa actual educativo. Un siglo aproximadamente de cambios, algunos influenciados por otros países, y por diversos factores que afectan directamente la educación.
Para empezar a hablar acerca del posicionamiento de la orientación educativa en las instituciones, es necesario hablar acerca de algunas problemáticas que influenciaron para que el orientador educativo fuera cada vez más demandado en dicha área. En un principio esto se dio por la necesidad de implementar alternativas para los diferentes problemas escolares que se iban presentando, tales como los déficit de aprendizaje, los conflictos con los maestros, los alumnos que se ausentan de las clases, problemas familiares, entre otros. En un segundo momento, el impacto del movimiento de salud mental promueve el implemento de servicios psicológicos para tratar a los estudiantes con sus problemáticas ya sean dentro o fuera de la escuela, y divulga la idea de una psicología escolar no limitada al diagnóstico y tratamiento de los problemas de aprendizaje escolar, sino ocupada también en los aspectos emocionales, afectivos y sociales del alumno, dando así más énfasis en el niño por sí mismo y ya no tanto como individuo dentro de un grupo, es decir, una atención más especializada, ya que estos aspectos afectivos y emocionales que antes menciono tienen demasiado que ver dentro del aprendizaje del alumno y generalmente no eran tomados en cuenta, cuando pueden ser algunas de las principales causas. 
Todo esto es parte de la psicología educativa, de la cual deriva la orientación. Con respecto a nuestro país, los inicios de la psicología educativa están unidos a los comienzos de la psicología científica ya que fue el interés en la psicología aplicada al contexto escolar y a la orientación profesional el motor de desarrollo de esta disciplina en México. La psicología educativa fue una de las áreas por las cuales se empezó a trabajar y a desarrollar, y es por esto que en la actualidad tiene más avance que otras áreas, aunque es un camino largo por recorrer, y es algo que tiene que estar en constante crecimiento ya que, por ser la educación una cuestión social, al igual que esta se encuentra en constante cambio y las problemáticas van cambiando con el paso del tiempo.
Adentrándonos más en lo que es la orientación educativa, es necesario que dicho orientador cuente con las habilidades, así como las herramientas y aptitudes para poder guiar a quien necesite de su asesoría. En una institución, el orientador desempeña la función de ser el mediador entre las personas que intervienen en el proceso educativo, es decir, principalmente va a trabajar con los alumnos, sin embargo estos pueden llegar a tener problemas con los profesores y es necesaria la intervención del orientador para estar de parte de el alumno siempre y cuando este tenga la razón. Asimismo puede ser un mediador entre los padres e hijos para tratar ciertas problemáticas distintas, así como un embarazo, déficit de aprendizaje, o incluso problemas aun mayores. Y por otra parte, también pueden surgir problemas entre padres y maestros, pues son los padres quienes tienen que responder por sus hijos y en muchas ocasiones existe comunicación directa entre padres y maestros. Para todo esto, el orientador educativo cuenta con distintas líneas de trabajo para cada problemática. Se enfoca en lo escolar mediante la orientación académica, en cómo se desarrolla el alumno académicamente en la institución, así como mejorar las técnicas de aprendizaje de la institución. En cuanto a la orientación educativa, es una rama muy importante ya que ayuda al alumno a definir qué es lo que quiere en un futuro, cosa que en la actualidad está fallando o no se cuenta con la capacitación necesaria para brindarles la información que se necesita. También el orientador trabaja como lo mencionaba antes, en el área familiar para tratar todo lo relacionado con el alumno, ya que es necesario que los padres participen de manera activa en el proceso educativo de sus hijos, a mi parecer diría que es fundamental, y para esto se cuenta con talleres o por ejemplo, escuelas para padres, que ha aumentado la demanda de estas en las escuelas o jardín de niños.
En México, hasta hace poco se cuenta con el nombramiento de orientador educativo, cosa que nos da a entender que había algo descuidado. Por esto mismo, aún son muy reconocidos los orientadores, sin embargo, con las nuevas reformas educativas, se les exige a las instituciones que cuenten con algún orientador, sin embargo a mi parecer no es suficiente que se les exija que lo tengan, sino que se revise a fondo y se les dé una preparación más adecuada, así como capacitación a los orientadores y que cuenten con las habilidades necesarias para hacer frente a las problemáticas actuales.
Tomando en cuenta los aspecto anteriores, cabe señalar que la tarea del orientador educativo en México se está viendo seriamente limitada por parte de las mismas instituciones, esta es fundamental para el desarrollo de los estudiantes, ya que la sociedad ha cambiado, y con ella la escuela. Cada vez es más necesario asesorar al profesorado sobre problemáticas que antes no existían: multiculturalidad, violencia escolar, compensación de desigualdades, etc. Por lo que la orientación se ha convertido en los últimos años en una faceta clave del proceso educativo, desde la etapa infantil a la universidad.
"Ante esta nueva sociedad, configurada por las redes de la información y de la comunicación, de este mundo global y digital, de los nuevos modos de enseñar y de aprender, los profesores deben desempeñar un papel fundamental a la hora de preparar a los alumnos para ocupar el lugar que les corresponde en la sociedad y en el mundo del trabajo”. Lo dice la doctora en Ciencias de la Educación Concepción Monge, autora del libro Tutoría y orientación educativa. Nuevas competencias. Esta experta cree que el papel del profesorado ha cambiado necesariamente, pero el objetivo final sigue siendo el mismo: conducir al alumno a la construcción de su proyecto de vida. “El docente tiene que poner al alcance de sus alumnos los elementos y herramientas necesarias para que ellos mismos vayan construyendo su conocimiento, a la vez que se remarca la necesidad de un aprendizaje activo, significativo, cooperativo y vivencial.
En conclusión, o la orientación educativa es un área que se ha ido transformando a lo largo de la historia, México como en el mundo entero, el desempeñarse como orientador educativo no es tarea fácil, requiere el desarrollo de diversas competencias con la finalidad de alcanzar el objetivo de favorecer el proceso de aprendizaje y ayudar a los alumnos en su desarrollo personal y profesional. 

Referencias
-Orientación educativa en México. Historia y perfil del orientador
http://www.revistapilquen.com.ar/Psicopedagogia/Pscio%2010/10_VillanuevaChavez_Nota.pdf

-Psicología educativa
http://www.cop.es/colegiados/M-02744/







La importancia de la Orientación Educativa en la Educación Primaria

La orientación es considerada como un elemento básico para que el proceso educativo sea de calidad, puesto que va a permitir:

- Ajustar el currículum a la realidad del centro: características de los alumnos y contexto.
- Prevenir posibles dificultades de aprendizaje.
- Ofrecer ayuda al alumnado desde el punto de vista: personal, académico y vocacional.
En este sentido, la orientación educativa es un pilar fundamental en nuestro sistema educativo, y como tal, debe ser considerada como parte integrante del mismo.


La orientación educativa muestra distintas perspectivas conceptuales, algunos autores la consideran como una intervención psicopedagógica, éste es el caso de Bisquerra y Álvarez (1998), quienes definen la orientación como un:

"Proceso de ayuda continuo y sistemático, dirigido a todas las personas, en todos sus aspectos, con objeto de potenciar el desarrollo humano a lo largo de toda la vida con objeto de potenciar el desarrollo de la personalidad integral".

La orientación es una tarea compartida por todos los profesionales de la educación y, en la etapa de Educación Primaria requiere de la atención especializada de los profesionales de los Equipos de Orientación Educativa (EOE).
Los Equipos de Orientación Educativa, son unidades básicas de orientación psicopedagógica que, mediante el desempeño de funciones especializadas, en las áreas de orientación educativa, atención al alumnado con necesidades educativas especiales, compensación educativa y apoyo a la función tutorial del profesorado, actúan en el conjunto de los centros de una zona educativa. Por tanto, los orientadores que trabajan en un EOE, juegan un papel fundamental en el proceso de orientación y acción tutorial en los centros que imparten enseñanzas de Educación Infantil y Educación Primaria, evaluando las necesidades que el cetro tiene con relación a otros profesionales del Equipo, así como coordinando las distintas actuaciones de éstos en su centro. Del mismo modo, facilitarán la coincidencia de los profesionales que intervienen en el centro y la coordinación entre ellos.
Finalmente, hay que resaltar la importancia de la orientación educativa como un proceso que debe estar presente desde la incorporación de los sujetos al sistema educativo, en la etapa de Educación Primaria y que les ha de acompañar a lo largo de su vida contribuyendo a su éxito personal, académico y profesional.

miércoles, 22 de abril de 2015

LA ORIENTACIÓN EN LA EDUCACIÓN BÁSICA: ACERCAMIENTO Y ANÁLISIS ETNOGRÁFICO DE LA REALIDAD.

Julia Boronat Mundina Universidad de Valladolid, España Denyz Luz Molina Contreras UNELLEZ, Venezuela

Configuración de algunas líneas de investigación.

En el campo de la orientación se han realizado diversas investigaciones que debaten ampliamente los aspectos relacionados con la formación y capacitación del profesor en orientación escolar y vocacional, desarrollo personal-social, así como la participación de la familia y agentes educativos en el proceso formativo del alumno. En el vasto campo de la orientación, y en el específico de la formación del docente como tutor, se han realizado diversas investigaciones tanto en Europa como en Latinoamérica.

A nivel del alumno.


Investigaciones realizadas por Mora (1999), Aponte (2000), Artahona (2002), Terán (2002), entre otros, sobre los problemas más frecuentes que se dan en los escolares, señalan que: los alumnos necesitan atención en la formación de hábitos de estudio, relaciones humanas, comunicación, cuidado personal, manifestaciones de afecto, tolerancia y comprensión.
Algunos niños se muestran tímidos, retraídos, y con escaso interés y motivación hacia las actividades escolares. En las instituciones educativas se práctica, a juicio de Casado (1987), una orientación de carácter asistencial y remedial, centrada en el alumno que presenta problemas de tipo personal y escolar, tales como bajo rendimiento, inasistencias injustificadas e indisciplina en el aula. 
La relación inteligencia rendimiento ha sido una preocupación constante de investigadores tales como Gimeno (1976), Rodríguez (1982), Ball (1988), Sánchez (1993), quienes llegan a la conclusión que la inteligencia y las aptitudes mentales, especialmente la comprensión verbal y el razonamiento abstracto, pueden considerarse variables que predicen el rendimiento.

En el campo del rendimiento escolar, los aspectos de la personalidad más estudiados han sido: la motivación, el autoconcepto, rasgos de estabilidad emocional, la ansiedad. El autoconcepto y la motivación aparecen en la mayoría de las investigaciones como predictores del rendimiento. Para Álvarez & Bisquerra (1996:11) la diversidad de necesidades que presentan los alumnos demandan el apoyo de la orientación y tutoría en los siguientes aspectos: La necesidad de todo individuo de tomar decisiones vocacionales y de cualquier otro tipo a lo largo de toda la vida, la creciente complejidad de la sociedad y de la estructura laboral, lo cual hace difícil para el individuo asimilar y organizar los datos necesarios para tomar decisiones, la necesidad del autoconocimiento y la autoestima, como factores condicionantes del desarrollo personal, una necesidad de búsqueda de valores que le den sentido a la vida frente a la deshumanización.

A nivel de la Familia.

En el plano de la relación padres e hijos y familia-escuela se han llevado a cabo numerosas investigaciones, destacamos las de Maccoby & Martín (1983), Palacios (1987), y Triana (1993). Los trabajos realizados teniendo en cuenta el nivel sociocultural de las familias (alto, medio y bajo) llegan a las siguientes conclusiones: 
- Las familias de nivel sociocultural bajo acentúan la obediencia y el respeto a la autoridad, mientras que las de nivel sociocultural alto enfatizan la curiosidad, la ambición, la independencia y la creatividad y Las familias de nivel sociocultural bajo son más restrictivas y autoritarias que las familias de nivel sociocultural medio/alto, los cuales hablan más con sus hijos, les ofrecen un lenguaje más complejo y razonan más con ellos. 
- Las familias de nivel sociocultural medio/alto se muestran más cariñosas con sus hijos que las de nivel sociocultural bajo. 
En el ámbito de la integración familia-escuela, Hereu (1989) llevó a cabo una experiencia de integración de los padres al centro escolar con la finalidad de dar respuesta a las necesidades e insatisfacciones de las familias por el marcado énfasis dado el aprendizaje de conceptos y dominio de conocimientos más que al desarrollo personal-social. Como resultado de la experiencia, se obtuvo un mayor compromiso de los padres hacía los niños y una buena disposición para integrarse y participar en las actividades programadas por el centro. 

Las citadas investigaciones reflejan un conjunto de necesidades de formación y perfeccionamiento del docente en orientación educativa, de atención al alumno en las áreas personal, social y escolar, así como la necesidad de asesoría y ayuda a los padres para participar activamente en el proceso de cambio y desarrollo de sus hijos y /o representados. De esta perspectiva, se configuran posibles líneas de intervención factibles de ser abordadas mediante un programa de orientación dirigido a los centros escolares donde se involucren todos los sujetos. 

A nivel de los profesores.

Desde la perspectiva del perfeccionamiento, Torres (1999), realiza un estudio sobre la formación del profesor- tutor como orientador donde aborda el análisis de las necesidades de formación en el marco de la atención a la diversidad para el desempeño de tareas específicas y llega a la conclusión que los profesores no han recibido la suficiente formación para promover el conocimiento de sí mismo y su autoconcepto, así como, el de sus alumnos. En la línea de la formación y perfeccionamiento docente en orientación, Marcano (1999) expresa que: “más de la mitad de los docentes no han recibido formación y capacitación para ofrecer atención, asesoría y ayuda individual y grupal al alumno. Manifiesta que el plan de estudios de los programas de formación docente contempla solo un curso sobre los contenidos en orientación, resultando obviamente deficiente la formación en esta área” (p.50). Según Güidoni (1999), más de la tercera parte de los docentes de Educación Primaria exhibe las siguientes conductas que delinean una actitud negativa frente al acto formativo: Baja autoestima, Temor al cambio y a resolver problemas nuevos, Poco compromiso con la tarea formativa, Apego a la tarea administrativa y poco interés por el progreso del aprendizaje de los alumnos, Poca integración en equipos de trabajo que promuevan la reflexión y la crítica constructiva.

En cuanto a la fase de seguimiento y control que requiere toda propuesta de cambio, Guanipa (2001) señala: “pareciera que el entrenamiento dado a los docentes se queda en aspectos superficiales y no logra generar el nivel de compromiso deseado para la consecución de las finalidades propuestas”. Los docentes no llegan a comprender en toda su extensión la significación de los cambios e internalizarlos, siguen apegados a sus propios esquemas de trabajo. Cada docente enfatiza en la instrucción, porque, a su juicio, cree que es lo más importante. De hecho, los cambios introducidos no son realmente ejecutados, quedándose en meros documentos y en planteamientos teóricos. Tratando de indagar las causas de la actitud de los docentes frente a su profesión, Bogan (2001) realizó un estudio titulado “¿Cuál es el rol del docente?, señalando que sobre los docentes recae el peso de los más viejos mitos: “la docencia es un apostolado”, “la docencia es la segunda madre de nuestros hijos”. Pero como dice Bogan, el maestro es también una persona y padece estos mitos. La escuela transmite conocimientos pero fracasa en el plano afectivo y social. Al indagar los problemas inherentes al docente extrae los siguientes: Falta de incentivos y reconocimiento sobre su trabajo, limitada valoración por la tarea realizada, limitado tiempo para compartir, sobreexigencias administrativas y escasa importancia al desarrollo personal-social y profesional del docente. Por el momento, podríamos seguir indagando sobre los posibles factores que influyen en la actitud del docente ante la enseñanza, indudablemente, muy variados y complejos. En este sentido, Belloso (2002) plantea que el proceso de selección vocacional de los estudiantes para ingresar en la carrera de formación docente es multifactorial, ya que son muchos los elementos que intervienen en el mismo. Hasta ahora la mayoría de los especialistas reconocen la influencia de por lo menos tres factores: el azar, lo económico y lo social.



Tareas de la Orientación en la Educación Básica

El gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura, en su libro LA ORIENTACIÓN EDUCATIVA EN LA EDUCACIÓN INFANTIL Y PRIMARIA, hace una reflexión sobre la importancia de incluir un sistema de orientadores y tutores en cada ciclo escolar de la educación básica, señala que a través de la implantación de dicho sistema se pueden prevenir muchos de las dificultades de aprendizaje. A continuación, algunos fragmentos:

La orientación no debe entenderse como un sistema paralelo al educativo, sino que está absolutamente inserto en el mismo. Solamente con la finalidad de aclarar conceptualmente las ideas que sobre la educación se manejan en los centros educativos y con el objeto de aclarar funciones y delimitar recursos se hace esta distinción. Todo profesor, en cuanto educador, realiza labores de orientación y tutoría con el alumnado .

 La dimensión orientadora del profesorado se sustenta en el hecho de que el aprendizaje humano es sumamente complejo e intervienen en él, no solamente la dimensión intelectual o cognitiva, sino la totalidad de la persona; aprende desde sus experiencias, sus motivaciones, sus expectativas, valoraciones, sentimientos, etc. Por ello, conviene reflexionar sobre la importancia que tiene la orientación y la acción tutorial si se quiere llevar a la práctica una auténtica educación integral.

En el proceso de enseñanza- aprendizaje la Orientación permite llevar a cabo las siguientes tareas:


  • Transmisión e información sobre las características de cada alumno, junto con tutores/as que faciliten el conocimiento y ajuste del programa del nuevo t u t 
  • Elaboración, junto al equipo de ciclo de los criterios y pruebas de evaluación inicial y final, de acuerdo con lo establecido en el proyecto curricular
  • Elaboración, con el equipo de ciclo, de los criterios de promoción o permanencia de alumnos. Aplicación en cada caso ajustándose a las características del alumno/a.
  •  Participación en la toma de decisiones sobre cuestiones que afecten al proceso de enseñanza: adecuación de objetivos, metodología, evaluación, etc. 
  • Atención especial a la prevención de dificultades que puedan aparecer en el a prendizaje lecto-escritor y matemático 
  • Evaluación psicopedagógica de los niños que lo precisen; demanda formulada por tutores/as o familias. 
  • Coordinar el tratamiento de los niños que precisan ajustes curriculares o refuerzos educativos
  • Seguimiento de los procesos de enseñanza y evaluación.
  • Información a tutores y familias de las orientaciones derivadas de la exploración psicopedagógica.
  •  Aporte de sugerencias: metodología, modelos de organización, etc. para a b o rdar las necesidades educativas de los alumnos. 
  • Potenciar aspectos tutoriales mediante la aportación de materiales o sugerencias para seguir trabajando: 
    • Autoestima. 
    • Valores .
    • Hábitos de autonomía. 
    • Relaciones grupales .
    • Responsabilidad. 
    • Resolución de conflictos. 
    • Trabajo en equipo. 
    • Habilidades sociales
  •  Ayudar a los niños que presenten alguna dificultad en el desarrollo personal: 
    • Con intervención directa
    • Buscando ayudas externas 
    • Orientando a familias y docentes 



Título: La orientación educativa en la Educación Infantil y Primaria. Textos: U.T. de Orientación Escolar. Servicio de Renovación Pedagógica. Diseño: Agencia d. Imprime: Ona, Industrias Gráficas. I.S.B.N.: 84-235-2188-9 Dpto. Legal: NA: 3276/2001

 © Gobierno de Navarra. Departamento de Educación y Cultura. P romociona y distribuye: Fondo de Publicaciones del Gobierno de Navarra Departamento de Presidencia, Justicia e Interior C/ Navas de Tolosa, 21 31002 Pamplona

La Importancia de la Familia en la Orientación Educativa



ENTRE TODOS 

Daniel Vila


El asesoramiento a las familias es clave “porque la sociedad es cada vez más compleja y los padres lo tienen mucho más difícil”. Esto sitúa la orientación como un factor básico de la enseñanza, desde la primera infancia hasta la madurez, a cargo de profesionales preparados en esas problemáticas específicas y con un profundo conocimiento de las necesidades educativas y laborales de nuestra sociedad. 

Concepción Monge piensa que se han de potenciar las interacciones entre profesores, orientadores, alumnos, familiares: “Porque el alumno sencillamente forma parte de esos ámbitos: es alumno, es compañero, es hijo, es ciudadano... Sin embargo, la estructura organizativa, la pluralidad de profesores, la variedad de los objetivos educativos y el funcionamiento complejo de los centros, sobre todo en Secundaria, son razones suficientes para determinar la necesidad de la figura del tutor, cuya designación responde a la intención de personalizar y dar sistematicidad a los procesos educativos”. 

Por otra parte, el rol tradicional del profesor como transmisor principal de contenidos está absolutamente superado. Ahora los profesionales de las aulas deben saber cómo interactúan los grupos, identificar las características diferenciales de los adolescentes, por lo que es preciso formarles en competencias psicopedagógicas, explica Ernesto Gutiérrez-Crespo, que trabaja en el Instituto de FP Superior Elorrieta-Erreka Mari, de Bilbao. “Se deben aprovechar ?–dice– las nuevas tecnologías de la información para superar metodologías excesivamente magistrales. Como se suele decir: ‘Los profesores somos personas nacidas en el siglo xx que, con frecuencia, educamos alumnado para el siglo XXI con metodologías del siglo XIX’. Esto es lo que debe cambiar radicalmente”.











VILA, Daniel, La Importancia de la Orientación Educativa. MUFACE digital [en línea]. JULIO-SEPTIEMBRE 2009, nº 215. [fecha de consulta: 22 de abril de 2015]. Disponible en: <http://www.muface.es/revista/v215/educ.htm




Educación Obligatoria.

Orientaciones Metodológicas y Contenidos. 

a) Primaria:

De acuerdo con las atribuciones que le confiere la ley, la Secretaría de Educación Pública establece los planes y programas de estudio para la educación primaria y su observancia es de carácter nacional y general para todos los establecimientos, tanto públicos como privados. El plan y los programas de las asignaturas de la primaria tienen como propósito organizar la enseñanza y el aprendizaje de contenidos básicos...

... para que los niños: 

a) adquieran y desarrollen las habilidades intelectuales (la lectura y la escritura, la expresión oral, la búsqueda y selección de información, la aplicación de las matemáticas a la realidad) que les permitan aprender permanentemente y con independencia, así como actuar con eficacia e iniciativa en las cuestiones prácticas de la vida cotidiana;
b) adquieran los conocimientos fundamentales para comprender los fenómenos naturales, en particular los que se relacionan con la preservación de la salud, con la protección del ambiente y con el uso racional de los recursos naturales, así como aquellos que proporcionan una visión organizada de la historia y la geografía de México; 
c) se formen éticamente mediante el conocimiento de sus derechos y deberes y la práctica de valores en su vida personal, en sus relaciones con los demás y como integrantes de la comunidad nacional; 
d) desarrollen actitudes propicias para el aprecio y disfrute de las artes y del ejercicio físico y deportivo (SEP, 1993b: 13). 

Los contenidos básicos son medio fundamental para que los alumnos logren los objetivos de la formación integral. El término «básico» no es un conjunto de conocimientos mínimos o fragmentados, sino un conjunto que permite adquirir, organizar y aplicar saberes de diverso orden y complejidad crecientes. Por ello, el plan y los programas tienden a estimular las habilidades necesarias para el aprendizaje permanente, la adquisición de conocimientos asociada con el ejercicio de habilidades intelectuales y de la reflexión. La escuela primaria debe asegurar en primer lugar el dominio de la lectura y la escritura, la formación matemática elemental y la destreza en la selección y uso de la información. En la medida en que cumpla con eficacia estas tareas, la primaria será capaz de atender otras funciones (SEP, 1993b: 13). 

El plan de estudios de la educación primaria prevé un calendario anual de 200 días laborales, con una jornada de cuatro horas de clases al día1 . Las asignaturas que se imparten en primero y segundo grados son: Español, Matemáticas, Conocimiento del Medio (trabajo integrado de Ciencias Naturales, Historia, Geografía y Educación Cívica), Educación Artística y Educación Física. De tercer a sexto grado se imparten: Español, Matemáticas, Ciencias Naturales, Historia, Geografía, Educación Cívica, Educación Artística y Educación Física. 

En el plan de estudios la prioridad más alta se asigna al dominio de la lectura, la escritura y la expresión oral. En los dos primeros grados se dedica al español el 45% del tiempo escolar, con objeto de asegurar que los niños logren una alfabetización firme y duradera. Del tercer al sexto grado, la enseñanza del español representa el 30% de las actividades, pero adicionalmente se intensificará su utilización sistemática en el trabajo con otras asignaturas. 
El propósito central en la enseñanza del español es el desarrollo de la capacidad comunicativa de los niños, tanto en la lengua hablada como en la escrita. En particular se busca que los niños: 
- Logren de manera eficaz el aprendizaje inicial de la lectura y la escritura. 
- Desarrollen su capacidad para expresarse oralmente con claridad, coherencia y sencillez. 
- Aprendan a aplicar estrategias adecuadas para la redacción de textos de naturaleza y propósitos diversos. 
- Aprendan a reconocer las diferencias entre diversos tipos de textos y a utilizar estrategias apropiadas para su lectura. 
- Adquieran el hábito de la lectura y se formen como lectores que reflexionen sobre el significado de lo que leen y puedan valorarlo y criticarlo, que disfruten de la lectura y formen sus propios criterios de preferencia y de gusto estético. 
- Desarrollen las habilidades para la revisión y corrección de sus propios textos. 
- Conozcan las reglas y normas de uso de la lengua y las apliquen como un recurso para lograr claridad y eficacia en la comunicación. 
- Sepan buscar información, valorarla, procesarla y emplearla dentro y fuera de la escuela, como instrumento de aprendizaje autónomo (SEP, 1993b: 15). 

Una cuarta parte del tiempo de trabajo escolar se dedica a la enseñanza de las matemáticas. Se procura que las formas de pensamiento y representación propios de esta disciplina sean aplicados en forma pertinente en el aprendizaje de otras asignaturas. La enseñanza de las matemáticas se orienta hacia la formación de habilidades para la resolución de problemas y el desarrollo del razonamiento matemático a partir de situaciones prácticas. La enseñanza se organiza en torno a seis líneas temáticas: los números, sus relaciones y las operaciones que se realizan con ellos; la medición; la geometría, a la que se otorga mayor atención; los procesos de cambio, con énfasis en las nociones de razón y proporción; el tratamiento de la información y el trabajo sobre la predicción y el azar. (SEP, 1993b: 15).
De manera específica, los programas se proponen el desarrollo de: 
- La capacidad de utilizar las matemáticas como un instrumento para reconocer, plantear y resolver problemas. 
- La capacidad de anticipar y verificar resultados. 
- La capacidad de comunicar e interpretar información matemática. 
- La imaginación espacial. 
- La habilidad para estimar resultados de cálculos y mediciones. 
- La destreza en el uso de ciertos instrumentos de medición, dibujo y cálculo. 
- El pensamiento abstracto a través de distintas formas de razonamiento, entre otras, la sistematización y generalización de procedimientos y estrategias (SEP, 1993b: 15-16). 

En los dos primeros grados la enseñanza de las Ciencias Naturales se articula con el conocimiento del medio natural y social que rodea al niño y se integra con el aprendizaje de nociones sencillas de historia, geografía y educación cívica. A partir del tercer grado, se destinarán tres horas semanales específicamente a Ciencias Naturales. El plan de estudio da atención especial a los temas relacionados con la preservación de la salud y con la protección del ambiente y de los recursos naturales. El estudio de los problemas ecológicos no se reduce a esta asignatura, sino que es una línea que está presente en el conjunto de las actividades escolares, especialmente en la Geografía y la Educación Cívica. También está incluido un eje temático dedicado al estudio de las aplicaciones tecnológicas de la ciencia y a la reflexión sobre los criterios racionales que deben utilizarse en la selección y uso de la tecnología (SEP, 1993b: 16).

La enseñanza de las Ciencias Naturales está organizada en cinco ejes temáticos: los seres vivos; el cuerpo humano y la salud; el ambiente y su protección; materia, energía y cambio; ciencia, tecnología y sociedad. La Historia, la Geografía y la Educación Física son asignaturas específicas del plan de estudios. Durante los dos primeros grados las nociones más sencillas se integran al estudio del ámbito social y natural inmediato de los alumnos, dentro de la asignatura Conocimiento del Medio. En el tercer grado, Historia, Geografía y Educación Cívica se estudian en conjunto y sus temas se refieren a la comunidad, el municipio y la entidad federativa donde viven los niños (SEP, 1993b: 16). 

En cuarto, quinto y sexto grado, cada asignatura tiene un propósito específico. Así, en cuarto grado, se estudia un curso introductorio de historia de México y, en los dos siguientes, se hace una revisión más precisa de la historia nacional y de sus relaciones con los procesos centrales de la historia universal. En cuarto grado la asignatura de Geografía se dedica al estudio del territorio nacional, mientras que en quinto y sexto se dedica al conocimiento del continente americano y de los elementos básicos de la geografía universal. En Educación Cívica los contenidos se refieren a los derechos y garantías de los mexicanos -en particular de los niños-, a las responsabilidades cívicas y los principios de la convivencia social y a las bases de nuestra organización política (SEP, 1993b: 16). 
El plan de estudios de la primaria reserva espacios para la educación física y artística, como parte de la formación integral de los alumnos. Los programas proponen actividades, adaptadas a los distintos momentos del desarrollo de los niños, que los maestros podrán aplicar con flexibilidad, sin sentirse obligados a cubrir contenidos o a seguir secuencias rígidas de actividad (SEP, 1993b: 16). 
Para garantizar que todos los estudiantes de educación primaria en México tengan acceso a los contenidos educativos establecidos por la autoridad competente, existen libros de texto gratuitos. A partir de 1993, se inició la elaboración de nuevos libros. Para el ciclo escolar 1994-1995, todos los textos gratuitos estarán completamente renovados. 

Orientación Educativa.

          Tomado de Revista Digital: Reflexiones y Experiencias Innovadoras en el Aula. Nº- 6 – Marzo de 2009.


Los componentes de la dimensión educativa de la orientación, o lo que es lo mismo, los elementos que precisamente se destacan bajo el rótulo de tutoría y de orientación y que conviene hacer explícitos para incorporarlos de manera intencional y sistemática a la práctica docente son:


a) El concepto de la propia educación como orientación para la vida. Bajo este punto de vista, la orientación educativa se limita a destacar que los aprendizajes han de ser funcionales, estar en conexión con el entorno de los alumnos y guardar relación con el futuro previsible que a éstos les aguarda o que, más bien activamente llegarán a elegir.

b) La orientación puede verse como asesoramiento sobre las opciones alternativas que pueden emprender las personas. La necesidad de orientación será tanto mayor cuanto más variadas y complejas sean las posibilidades donde el alumno puede elegir.

c) Bajo un tercer aspecto, la orientación consiste en la educación sobre el propio proceso educativo: en la instrucción y capacitación de los alumnos para sus procesos de aprendizaje. Por su parte, Sánchez S. y otros (1994) señala que los diferentes enfoques que podemos encontrar en la orientación coinciden en una serie de principios y funciones, sin los cuales no se podría considerar apropiado el consejo orientador. Estos principios y funciones podríamos resumirlos así: 

- La orientación se preocupa del desarrollo de las personas concretas., con características particulares, individuales, e intenta conseguir que el sujeto orientado alcance el máximo de sus posibilidades. 

- La orientación enseña a la que la persona se conozca a sí misma, con sus posibilidades y sus carencias, tratando de resolver éstas y potenciando el desarrollo de las primeras. 

- La orientación se preocupa de la persona completa, integrando los distintos ámbitos de su desarrollo, reconociendo el derecho de cada alumno a tomar sus decisiones y planificar sus actividades. 

- La orientación es un proceso continuo y no se reduce a momentos puntuales, aunque hay unos momentos claves, donde alcanza una mayor trascendencia. 

- La orientación es una tarea de colaboración entre todos los profesionales de la educación (profesores, tutores, orientador...), y no pura competencia del orientador o departamento de Orientación. 

- La orientación debe ayudar a que el sujeto tome decisiones responsables, enseñando a usar correctamente la información y las propias experiencias. 

http://www.didacta21.com/documentos/revista/Marzo09_Garcia_Fernandez_Susana2.pdf

Objetivos de la Orientación y de la acción Tutoríal.

Escrito por Jesús Laguna Peña Consejero de Educación y Cultura España.

Los principios que rigen la orientación y la acción tutorial deben definirse en una serie de objetivos que ayuden a diseñar planes de trabajo en los centros. Estos objetivos concretan, por lo tanto, los principios de individualización, educación integral, respuesta a las necesidades de los alumnos, coordinación y transición.


A continuación se enuncian los objetivos y se acompañan de un breve comentario que ayuda a entender el sentido de los mismos. 

a) Asumir como tarea propia de los docentes la orientación y la acción tutorial de sus alumnos. 

Este objetivo es básico y esencial, si los profesores no desarrollan actitudes favorables hacia esta tarea, aunque normativamente esté prescrita como propia de la función docente, difícilmente puede desarrollarse un plan de orientación y acción tutorial en el centro. El hecho de que existan en los centros recursos especializados para la orientación y la intervención psicopedagógica no debe propiciar el abandono de estas labores por parte de los tutores y del profesorado en general. Objetivos y tareas de la orientación y de la acción tutorial. 

b) Propiciar el conocimiento de las características propias del alumnado, asumiendo que cada alumno es único.

Con esta formulación se resalta la importancia de que el profesor tutor y el profesorado en general demuestren una sensibilidad hacia la diversidad del alumnado como elemento de la realidad humana. Tiene, por lo tanto, una base actitudinal y un componente más técnico. Los docentes pueden utilizar diferentes medios para conocer a sus alumnos, para detectar sus motivaciones, sus aspiraciones, sus conocimientos previos, etc. Este objetivo concreta el principio de individualización y de educación integral. Si es importante el conocimiento de cada alumno para aquellos que no presentan especiales dificultades, no lo es menos para los alumnos que presentan necesidades educativas. En estas labores, la colaboración entre profesores y el orientador es de suma importancia.

c) Realizar un seguimiento personalizado del alumnado con un enfoque  preventivo que evite, dentro de lo posible, la aparición de disfunciones y desajustes. 

Orientar al alumno es acompañarlo a lo largo de su escolaridad, darle información de forma continua ayudarle a resolver los problemas que se le planteen. La orientación debe partir del supuesto de que el éxito se produce cuando hay consonancia entre las capacidades del alumno y el rendimiento alcanzado; pero el seguimiento no solo implica los aspectos más académicos e intelectuales. Debe tener en cuenta todas las dimensiones de la persona. 

d) Adecuar las programaciones, la enseñanza y la evaluación a la diversidad del alumnado.

La orientación persigue una respuesta educativa en consonancia con la realidad del alumnado. Para ello, la programación debe tener en cuenta este principio, las metodologías deben propiciar el aprendizaje personal y la evaluación debe ser sensible a las formas peculiares de llevar a cabo el aprendizaje. 

e) Potenciar la coordinación de los profesores que imparten enseñanza a un mismo grupo de alumnos o a un alumno en particular, con el fin de unificar criterios y pautas de acción. 

La orientación del alumnado debe ser tarea compartida por todo el equipo docente. Corresponde al orientador realizar un seguimiento más individualizado y coordinar al profesorado que interviene en su grupo de alumnos. 
Debe tenerse en cuenta que además de los objetivos específicos que cada profesor tenga para su área, todos ellos deben tener unos objetivos en común que son propios de la etapa y se refieren a la madurez y a la formación general del alumnado. Especial importancia tiene la coordinación entre el orientador y el profesor de apoyo en el caso de alumnos con necesidades educativas. Esta coordinación está en la base del éxito de la enseñanza con este alumnado. Ambos deben saber qué se trabaja en cada momento, deben revisarse sus pro g resos y marcar nuevos objetivos en consonancia con los mismos. 

f) Implicar a las familias en la educación de los alumnos para unificar criterios y pautas educativas que redunden en una mayor coherencia entre escuela-familia. 

La orientación debe propiciar que los dos grandes ámbitos con finalidad educativa como son la escuela y la familia, unifiquen criterios e incidan de forma coherente en el alumnado. No se trata únicamente de traspasar información, sino de ir más allá, de generar un contexto de colaboración en el que los valores, las actitudes y las actuaciones converjan de forma coherente.

g) Coordinar recursos para atender a las necesidades del alumnado buscando la complementariedad de perspectivas de los distintos profesionales que intervengan.

En algunos casos la intervención del tutor o del equipo docente será suficiente para dar respuesta a las necesidades de un alumno, pero en otros casos, será precisa la intervención de otros especialistas como el orientador o el personal del Centro de Recursos de la Educación Especial, los Servicios Sociales de Base, etc. En estos casos, debe buscarse la coordinación entre todos ellos procurando una visión global de las necesidades del alumno. 

h) Atender a los alumnos que presenten necesidades educativas especiales buscando la optimización de los recursos y la máxima integración del alumnado. 

Este objetivo de la orientación enmarca un campo prioritario: las necesidades educativas del alumnado. Este campo exige una atención prioritaria en los centros escolares y debe diseñarse y llevarse a la práctica optimizando los recursos que dispongan el centro. En este aspecto debe buscarse la implicación global del centro para dar respuestas coherentes y asumidas por la comunidad educativa.

i) Propiciar un clima de clase adecuado para la convivencia y el trabajo escolar buscando la aceptación de todos los alumnos.

La enseñanza se desarrolla en un grupo humano compuesto por alumnos y profesores. Es objetivo de la orientación y de la acción tutorial conseguir que el grupo humano de alumnos funcione de forma cohesionada consiguiendo una motivación de grupo adecuada. El clima de clase tiene una gran importancia y repercusión en el progreso del grupo y de cada alumno. Un buen clima de clase favorece la autoestima, la responsabilidad, las actitudes favorables hacia el trabajo escolar, genera hábitos de trabajo y estudio, autonomía, colaboración solidaria y afán de superación. 

j) Favorecer el paso de los alumnos de un ciclo a otro y de una etapa educativa a la siguiente. 

Hay ciertos momentos en la escolaridad en los que debe potenciarse la orientación del alumnado. El paso de un ciclo a otro es uno de estos momentos. El cambio de profesores, de programación, que progresivamente se hace más exigente, en algunos casos el cambio de compañeros, aconseja una acción tutorial intensiva. Mención especial requiere la decisión sobre la promoción o no del alumnado. 

k) Mediar en situaciones de conflicto entre el alumnado, o con el profesorado o la familia, buscando siempre una salida airosa al mismo. 

Dada la complejidad de las relaciones humanas, y la educación se basa en las mismas, no debe extrañar que se produzcan conflictos entre los alumnos, o bien con algún profesor o entre un alumno y sus padres o hermanos. En tales situaciones debe buscarse una solución educativa evitando en lo posible actitudes autoritarias. La medicación entre las partes forma parte de las funciones del tutor y del orientador. Estas deben tener unas habilidades básicas para la mediación que incluyen la capacidad de escucha, la empatía y la creencia en la búsqueda de soluciones asumidas.

La Infancia




martes, 21 de abril de 2015

Educación: la transformación necesaria. ARTÍCULO. (La dimensión real, el "es")

Escrito por  Mario Luis Fuentes / CEIDAS   
En México, de cada 100 niñas y niños que ingresan a la educación primaria, sólo 64 la terminan en el tiempo normativo de 6 años; de ellos, únicamente 46 terminan la secundaria; de ellos 24 logran concluir la preparatoria, y únicamente diez consiguen concluir la universidad; nuestro grado promedio de escolaridad nacional sigue por debajo de los 10 grados de educación; mientras que hay más de 32 millones personas mayores de 15 años en rezago educativo.
 
Uno de los grandes retos que enfrenta el país en materia de desarrollo social y humano es el relativo al inmenso rezago educativo en el que vive la población, en particular aquella que tiene 15 años o más. En efecto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social define al rezago educativo como la circunstancia en la que las personas que tienen 15 años o más, no han concluido los estudios de educación básica.
De acuerdo con la Medición Multidimensional de la Pobreza, las dimensiones del rezago educativo prácticamente no se redujeron en los últimos dos años, pues mientras que en el año 2010 el porcentaje de personas en esa condición era de 20.7%, en el 2012 el indicador se ubicó en 19.2%.
Dado que el país vive un proceso acelerado de envejecimiento, es de destacarse que cada vez hay más personas en mayores rangos de edad, por lo que, a pesar de la ligera reducción estimada, el número absoluto de personas contabilizadas en rezado educativo se redujo apenas en un millón cien mil, es decir, un promedio de 550 mil al año, pasando de 23.7 millones en el 2010 a 22.6 millones en el 2012.
La pobreza y el rezago educativo
El análisis estadístico permite observar una muy alta correlación entre los niveles de pobreza que existen en cada una de las entidades de la República, por lo que se corrobora que a mayor pobreza, menor educación, y viceversa. Este análisis encuentra una correlación de .842 en una escala de 0 a 1, en donde a mayor cercanía con el 1, existe un vínculo mucho más estrecho entre las variables analizadas.
Lo anterior significa que vivir en pobreza y en rezago educativo son condiciones que se condicionan mutuamente por lo que se genera un círculo negativo en el que no tener recursos impide que las personas puedan mantener a sus hijos en la escuela, al menos hasta terminar el ciclo de la educación básica.
Sobre este tema es importante destacar que hay 12 entidades que rebasan con mucho el promedio nacional alcanzado en 2012, equivalente al ya mencionado 19.2% de las personas mayores de 15 años en rezago educativo. Así, las que tienen peor desempeño en este indicador son: Chiapas, con el 33.5% de la población, Oaxaca con 27.7%, Guerrero con 26.8%, Michoacán con 26.1%; Veracruz con 25.8%, Puebla con 24.1%, Guanajuato con 23.9%, Yucatán con 23.4%, San Luis Potosí con 21.2%, Zacatecas con 21.1%, Hidalgo con 20.6% y Nayarit con 19.3%.
Un bajo nivel de aprendizaje
Debe considerarse además que de acuerdo con los criterios de evaluación que se aplicaron hasta el 2012 con base en los “Exámenes Excale”, el 20.2% de las y los estudiantes de 3º de primaria, se ubicaron por debajo del “Nivel básico” de aprendizaje considerado en los resultados esperados al aplicar la curricula nacional.
Como parte de las características nacionales, evidentemente hay en el ámbito educativo inmensas desigualdades, pues son las escuelas ubicadas en las poblaciones indígenas en donde se obtienen los menores resultados, pues ahí se tiene un nivel de logro del 48%; en las escuelas rurales públicas el porcentaje de alumnos con puntajes por debajo del nivel básico es de 27%; en los cursos comunitarios se obtuvo un 25.8%; en las escuelas urbanas públicas un 17%, mientras que en la educación privada el porcentaje fue de sólo 2%.
Al respecto debe considerarse que en muchas de las localidades indígenas en las que se aplicó la prueba no existe la educación bilingüe; y que en las escuelas rurales sigue prevaleciendo el modelo de “escuelas multigrado” en donde una sola maestra o maestro tienen la responsabilidad de enseñar educación a las niñas y niños de todos los grados de la educación primaria.
Estos porcentajes no presentan modificaciones estructurales cuando se llega al sexto de primaria, pues ahí el 43.6% de las niñas y niños que cursaban el 6º de primaria en el 2010, se ubicaron por debajo del nivel básico de aprendizaje; en el caso de la educación que se imparte en cursos comunitarios la situación empeora pues el porcentaje es de 34.6%; en las escuelas rurales públicas es de 20%; en las escuelas urbanas públicas la diferencia es significativa pues disminuye a 10%, mientras que en la educación privada el porcentaje por debajo del nivel básico de aprendizaje es de 1.8%.
 
Muy alta reprobación
 
Dados los bajos niveles de aprendizaje que se tiene en todos los niveles educativos, es evidente que la tasa de reprobación es muy alta. Así, durante el ciclo escolar 2010-2011, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), señala que la tasa de aprobación total registrada es de 96.8%, es decir, en primaria, reprueba prácticamente el 3.2% de las niñas y niños matriculados en ese nivel.
Visto por grado hay diferencias importantes; en 1º la tasa de reprobación es de 5%; en segundo es de 5.2%; en tercero es de 3.6%; en cuarto es de 2.5%; en quinto es de 2.2%; mientras que en sexto es prácticamente nula pues es de sólo 0.4%
En educación secundaria las cosas empeoran: la tasa general de reprobación en este nivel educativo es de 15.9%; visto por grados la realidad es la siguiente: en el primer grado la tasa de reprobación al finalizar el curso es de 15.7%; en segundo grado es de 18.6%; mientras que en el tercer grado es de 13.2%.
La peor tasa de reprobación se encuentra en el nivel bachillerato, en el cual  se registró, para el ciclo escolar 2010-2011, una tasa global de 32.7%; en primer grado la reprobación es de 37.6%; en segundo grado es de 35.8%; mientras que en el tercer grado la tasa es de 22.1%
 
El resultado: el abandono
 
Como resultado final de las malas condiciones de infraestructura de las escuelas, de la calidad y oportunidad de las currículas, así como de las condiciones socioeconómicas caracterizadas por la pobreza, la marginación y la desigualdad, se encuentra el abandono de cientos de miles de niñas, niños y adolescentes de las escuelas.
Al respecto debe reconocerse que en el nivel de la educación primaria, la deserción se ha reducido significativamente, ubicándose en el 0.7% del total de las niñas y niños inscritos. En secundaria la realidad es muy distinta, pues ahí la tasa global registrada para el ciclo 2010-2011 es de 5.6%; mientras que el peor indicador se ubica en el nivel bachillerato, pues ahí abandona la escuela el 14.9%

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 27- Agosto- 2013, p.19