Julia Boronat Mundina
Universidad de Valladolid, España
Denyz Luz Molina Contreras
UNELLEZ, Venezuela
Configuración de algunas líneas de investigación.
En el campo de la orientación se han realizado diversas investigaciones que debaten ampliamente
los aspectos relacionados con la formación y capacitación del profesor en orientación escolar y vocacional,
desarrollo personal-social, así como la participación de la familia y agentes educativos en el proceso
formativo del alumno.
En el vasto campo de la orientación, y en el específico de la formación del docente como tutor, se
han realizado diversas investigaciones tanto en Europa como en Latinoamérica.
A nivel del alumno.
Investigaciones realizadas por Mora (1999), Aponte (2000), Artahona (2002), Terán (2002), entre
otros, sobre los problemas más frecuentes que se dan en los escolares, señalan que: los alumnos necesitan
atención en la formación de hábitos de estudio, relaciones humanas, comunicación, cuidado personal,
manifestaciones de afecto, tolerancia y comprensión.
Algunos niños se muestran tímidos, retraídos, y con
escaso interés y motivación hacia las actividades escolares.
En las instituciones educativas se práctica, a juicio de Casado (1987), una orientación de carácter
asistencial y remedial, centrada en el alumno que presenta problemas de tipo personal y escolar, tales
como bajo rendimiento, inasistencias injustificadas e indisciplina en el aula.
La relación inteligencia rendimiento ha sido una preocupación constante de investigadores tales
como Gimeno (1976), Rodríguez (1982), Ball (1988), Sánchez (1993), quienes llegan a la conclusión que la
inteligencia y las aptitudes mentales, especialmente la comprensión verbal y el razonamiento abstracto,
pueden considerarse variables que predicen el rendimiento.
En el campo del rendimiento escolar, los aspectos de la personalidad más estudiados han sido: la
motivación, el autoconcepto, rasgos de estabilidad emocional, la ansiedad. El autoconcepto y la motivación
aparecen en la mayoría de las investigaciones como predictores del rendimiento.
Para Álvarez & Bisquerra (1996:11) la diversidad de necesidades que presentan los alumnos
demandan el apoyo de la orientación y tutoría en los siguientes aspectos: La necesidad de todo individuo de
tomar decisiones vocacionales y de cualquier otro tipo a lo largo de toda la vida, la creciente complejidad de
la sociedad y de la estructura laboral, lo cual hace difícil para el individuo asimilar y organizar los datos
necesarios para tomar decisiones, la necesidad del autoconocimiento y la autoestima, como factores
condicionantes del desarrollo personal, una necesidad de búsqueda de valores que le den sentido a la vida
frente a la deshumanización.
A nivel de la Familia.
En el plano de la relación padres e hijos y familia-escuela se han llevado a cabo numerosas
investigaciones, destacamos las de Maccoby & Martín (1983), Palacios (1987), y Triana (1993). Los trabajos
realizados teniendo en cuenta el nivel sociocultural de las familias (alto, medio y bajo) llegan a las siguientes
conclusiones:
- Las familias de nivel sociocultural bajo acentúan la obediencia y el respeto a la
autoridad, mientras que las de nivel sociocultural alto enfatizan la curiosidad, la ambición, la
independencia y la creatividad y Las familias de nivel sociocultural bajo son más restrictivas y
autoritarias que las familias de nivel sociocultural medio/alto, los cuales hablan más con sus hijos,
les ofrecen un lenguaje más complejo y razonan más con ellos.
- Las familias de nivel sociocultural medio/alto se muestran más cariñosas con sus
hijos que las de nivel sociocultural bajo.
En el ámbito de la integración familia-escuela, Hereu (1989) llevó a cabo una experiencia de
integración de los padres al centro escolar con la finalidad de dar respuesta a las necesidades e
insatisfacciones de las familias por el marcado énfasis dado el aprendizaje de conceptos y dominio de
conocimientos más que al desarrollo personal-social. Como resultado de la experiencia, se obtuvo un mayor
compromiso de los padres hacía los niños y una buena disposición para integrarse y participar en las
actividades programadas por el centro.
Las citadas investigaciones reflejan un conjunto de necesidades de formación y perfeccionamiento
del docente en orientación educativa, de atención al alumno en las áreas personal, social y escolar, así
como la necesidad de asesoría y ayuda a los padres para participar activamente en el proceso de cambio y
desarrollo de sus hijos y /o representados. De esta perspectiva, se configuran posibles líneas de
intervención factibles de ser abordadas mediante un programa de orientación dirigido a los centros
escolares donde se involucren todos los sujetos.
A nivel de los profesores.
Desde la perspectiva del perfeccionamiento, Torres (1999), realiza un estudio sobre la formación
del profesor- tutor como orientador donde aborda el análisis de las necesidades de formación en el marco
de la atención a la diversidad para el desempeño de tareas específicas y llega a la conclusión que los
profesores no han recibido la suficiente formación para promover el conocimiento de sí mismo y su
autoconcepto, así como, el de sus alumnos.
En la línea de la formación y perfeccionamiento docente en orientación, Marcano (1999) expresa
que: “más de la mitad de los docentes no han recibido formación y capacitación para ofrecer atención,
asesoría y ayuda individual y grupal al alumno. Manifiesta que el plan de estudios de los programas de
formación docente contempla solo un curso sobre los contenidos en orientación, resultando obviamente
deficiente la formación en esta área” (p.50).
Según Güidoni (1999), más de la tercera parte de los docentes de Educación Primaria exhibe las
siguientes conductas que delinean una actitud negativa frente al acto formativo: Baja autoestima, Temor al
cambio y a resolver problemas nuevos, Poco compromiso con la tarea formativa, Apego a la tarea
administrativa y poco interés por el progreso del aprendizaje de los alumnos, Poca integración en equipos
de trabajo que promuevan la reflexión y la crítica constructiva.
En cuanto a la fase de seguimiento y control que requiere toda propuesta de cambio, Guanipa
(2001) señala: “pareciera que el entrenamiento dado a los docentes se queda en aspectos superficiales y no
logra generar el nivel de compromiso deseado para la consecución de las finalidades propuestas”. Los
docentes no llegan a comprender en toda su extensión la significación de los cambios e internalizarlos,
siguen apegados a sus propios esquemas de trabajo. Cada docente enfatiza en la instrucción, porque, a su
juicio, cree que es lo más importante. De hecho, los cambios introducidos no son realmente ejecutados,
quedándose en meros documentos y en planteamientos teóricos.
Tratando de indagar las causas de la actitud de los docentes frente a su profesión, Bogan (2001)
realizó un estudio titulado “¿Cuál es el rol del docente?, señalando que sobre los docentes recae el peso de
los más viejos mitos: “la docencia es un apostolado”, “la docencia es la segunda madre de nuestros hijos”.
Pero como dice Bogan, el maestro es también una persona y padece estos mitos. La escuela transmite
conocimientos pero fracasa en el plano afectivo y social. Al indagar los problemas inherentes al docente
extrae los siguientes: Falta de incentivos y reconocimiento sobre su trabajo, limitada valoración por la tarea
realizada, limitado tiempo para compartir, sobreexigencias administrativas y escasa importancia al
desarrollo personal-social y profesional del docente.
Por el momento, podríamos seguir indagando sobre los posibles factores que influyen en la actitud
del docente ante la enseñanza, indudablemente, muy variados y complejos. En este sentido, Belloso (2002)
plantea que el proceso de selección vocacional de los estudiantes para ingresar en la carrera de formación
docente es multifactorial, ya que son muchos los elementos que intervienen en el mismo. Hasta ahora la
mayoría de los especialistas reconocen la influencia de por lo menos tres factores: el azar, lo económico y lo
social.
Con respecto al orientador unas de sus funciones es asesorar al profesorado, a las familias, preparar materiales específicos, evaluación, tutoria, formas de mejorar la convivencia en el aula…Además de esto, debemos dar todos los instrumentos y métodos para que el niño construya su propio conocimiento y vaya formándose
ResponderBorrardía a día su propio futuro.
La sociedad cambiante ante la que estamos hace que nosotros mismo tengamos que cambiar también, adaptarnos a la diversidad que se presenta, adaptar los materiales a cada niño, para ello somos nosotros los que no debemos caer en la monotonía y seguir avanzando a la vez que la sociedad cambia.